Yo dije: Pide tres deseos
Tú, que me conoces contestaste:
No puedes dar lo que pido
si te lo pidiera...
me lo darías ?
Mientras mi voz vibraba en voz baja contándote cosas Te imaginaba conmigo allí. Tú y yo bajo las sábanas. Una linterna,para hacer caras y reírnos Luego mis dedos surcaban los pliegues de las sábanas haciendo figuras en el aire, como si fueras tú la que se deslizaba entre ellas, levantando tus curvas apagadas de luz. Mi vicio inconfeso es, subirme a los trenes que, cada noche, cruzan la ciudad de norte a sur, atravesando vidas, sombras, y miradas. Solo, nadie más en el vagón entonces aprovechaba esos momentos para escribir en una pequeña libreta, donde guardo los versos sin rima ni ritmo que me vienen a la cabeza. Para después dejarlos en cada asiento del vagón. Doblados por la mitad, y escrito en el reverso “Es para ti. Búscame, te busco" luego mi número de teléfono. |
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una historia tan bonita merece un final igual de hermoso pero bueno lo más probable es que quien sabe : )
ResponderSuprimirEste cuadro me atrae, los tres deseos...
ResponderSuprimirLos pies, esos pies timidos e inocentes...
Petonets
Es bellísimo... pero, ¿por qué, siempre son solo tres deseos? :)
ResponderSuprimirUn abrazo.
Si te lo pidiera me lo darías? menuda pregunta ¿cual puede ser la respuesta?. Una hermosa historia, un final incierto,un número de teléfono.
ResponderSuprimirBesos.
:-)
ResponderSuprimirgracias por las alas
Si supieras que te lo doy, ¿me lo pedirías?
ResponderSuprimirEs genial ser tan romántico, como para creer en serendipias, ¿y porque negarse a los sueños?
No hay ni un solo motivo o razón para no ser y vivirlos...